Saturday, August 27, 2005

Bendita agua


El agua, como el oxigeno es un elemento de importancia vital para el hombre, y para la mujer, en general para los seres vivos. Podemos vivir aproximadamente unos 40 días sin comer, siempre que bebamos líquido en abundancia, pero bastan solo 48 horas sin agua para estar en serio peligro. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, se estima un consumo diario por persona de dos litros para un adulto de 60 kilos. Para los menores de 1 año que pesen 10 kilos, la necesidad es de 1 litro aproximadamente. Debe Ud. saber que estas cantidades incluyen el agua de los alimentos, la utilizada en su preparación, las bebidas analcohólicas, el consumo de agua potable, y también el agua mineral. Es evidente que estas cifras presentan variaciones relacionadas con la actividad física y con la época del año, como también con el clima predominante donde se viva.

El consumo de agua potable o agua mineral, conlleva importantes beneficios para la salud, destacando la prevención y tratamiento de la deshidratación por actividades deportivas y recreativas, prevención y tratamiento de la constipación y fiebre. Se ha podido demostrar también que la hidratación previa al ejercicio mejora el desempeño deportivo. El aumento del consumo de agua y de fibra es un factor de protección para el cáncer colorectal, lo mismo ocurre con las enfermedades dentales. El agua favorece la prevención de molestias ocasionadas en las vías respiratorias como la resecación debido a temperaturas ambientales y permite la fluidificación de las secreciones bronquiales, que favorece una adecuada limpieza. El agua previene los desordenes hidroelectrolíticos en ancianos.

La última novedad en el comercio de aguas minerales, es el agua mineral con oxigeno. Tiene más de 7 veces el oxigeno normal y según la publicidad mejora el desempeño atlético, cardiovascular y el endurecimiento de la musculatura. También proporciona mayor energía para las actividades diarias. Estudios realizados en Europa confirman dichas afirmaciones.El oxigeno es introducido al agua antes de ser embotellada y se retiene ahí por más de 12 meses, y hasta por 24 horas después de que la botella es abierta. No se han descubierto hasta ahora efectos colaterales negativos de su consumo.

Dieta mediterránea


Mucho se ha hablado de las bondades de la cocina mediterránea, después de diversos estudios, los Nutricionistas han concluido, que la dieta que se origina de la cocina mediterránea es beneficiosa para la salud. La dieta mediterránea se refiere a las características de los componentes alimentarios de la isla de Creta, parte de Grecia y el sur de Italia. Gracias a ella, los habitantes de estos soñados parajes muestran las mayores expectativas de vida y las más bajas tasas mundiales de enfermedad coronaria, de ciertos tipos de cáncer y enfermedades crónicas relacionadas con la alimentación como la obesidad, diabetes e hipertensión. Actualmente esta dieta es recomendada para favorecer la salud y prevenir estas enfermedades. Sus características constituyen la base de las Guías alimentarias de los países desarrollados y en vías de desarrollo como Chile.

La dieta mediterránea aporta gran cantidad de alimentos vegetales como frutas, verduras, pan, cereales, porotos, nueces y semillas. La fruta fresca es el postre diario, el aceite de oliva es la principal fuente de grasa. El queso y yoghurt se encuentran entre los lácteos de consumo moderado o bajo, también el pescado y el pollo tienen un consumo moderado. No más de 4 huevos en la semana y una baja ingesta de carnes rojas y azúcar. El vino en poca cantidad con las comidas. Es una dieta baja en grasas saturadas (las de origen animal) y, en general, bastante diferente a la dieta occidental.
En nuestro país se come menos leguminosas, verduras, frutas y pescado, los lácteos son más abundantes en nuestra dieta que en la isla de Creta, lo mismo que las carnes. La dieta mediterránea recomienda el consumo de carnes rojas solo algunas veces por mes, en tanto en Chile es muy alto. Entre los años 81 y 98 el consumo de carne de bovino aumentó en un 54 %, el de cerdo se triplicó y las cecinas aumentaron en 2 ½ veces. Entre los jóvenes chilenos destaca el alto consumo de bebidas dulces y alimentos procesados con alto contenido de grasas totales y grasas saturadas. Nuestra dieta se caracteriza por un alto aporte energético. Está claro, si deseamos una mejor salud debemos optar por una dieta sana, ello implica modificar nuestros hábitos alimentarios

¿Quieres vivir más y mejor?


Una dieta normal es aquella que permite mantener un estado nutricional adecuado en las personas según su edad y su estado fisiológico. Cuando el individuo enferma, o su alimentación no satisface sus necesidades, ya sea por un exceso o por déficit, su estado nutricional se altera. Esto obliga a modificar la alimentación normal, asumiendo así la alimentación un rol terapéutico o curativo.

Las modificaciones de la Dieta pueden orientarse a los aspectos cualitativos como la consistencia, por ejemplo una dieta blanda. Las modificaciones pueden también abordar el aspecto cuantitativo, el aporte de energía, nutrientes específicos y volumen.

La Dieta más utilizada hoy en día es aquella que persigue diminuir el sobrepeso en las personas, esta dieta debiera tener como base la restricción de calorías propósito que se consigue con la disminución de grasas e hidratos de carbono, es más, una dieta para adelgazar deberá tender a mejorar la incorporación de nutrientes en déficit, detectados por medio de una evaluación de la alimentación anterior. Por ejemplo mejorar la ingesta de alimentos ricos en calcio, en hierro, mejorar aporte vitamínico, etc.

La mayor parte de las dietas aparecidas en la última década, obligan al consumo de un restringido grupo de alimentos, presentan en común el error de reducir, además de las calorías, nutrientes esenciales para la salud, provocando más daño que beneficios. Cuando consiguen reducir el peso corporal, este se recupera rápidamente puesto que se vuelve a los hábitos alimentarios anteriores.

Algunos consejos generales para una dieta de reducción de peso: No haga ayunos. Establezca horarios de comidas, coma 4 o 5 veces al día. No coma a deshoras. Elimine los alimentos ricos en hidratos de carbono de alto índice glicémico (suben rapidamente la glicemia o azúcar de la sangre) como el azúcar, miel, pan blanco, galletas, tortas, helados, chocolates, dulces. Reduzca alimentos abundantes en grasa saturadas como la carne de cerdo y de cordero, el cuero del pollo y el pavo, frituras. Prefiera las frutas, las verduras, la leche descremada, pescado, pollo y pavo. Utilice aceite vegetal con las verduras. Haga de lo anterior un hábito, una costumbre de vida.
Muy importante, no se administre medicamentos sin orientación médica.

Sunday, August 21, 2005

Somos lo que comemos


Hace muchos años un importante filósofo registró esta simple frase, el tiempo le ha dado la razón y cada vez con mayor certeza. Nuestro cuerpo se nutre y desarrolla de acuerdo con lo que comemos. Son ellos los alimentos quienes nos proveen de los elementos necesario para la vida.
Nuestro primer alimento, aquel que proviene del seno materno es el producto más inteligente que la naturaleza nos ha dado, puesto que su composición se ajusta exactamente a las necesidades de cada niño. No solo aporta importantes nutrientes para el desarrollo y crecimiento, también con el adquirimos todo el historial materno de inmunidad. Por su intermedio el lactante se provee de defensas contra las más diversas enfermedades, contra aquellas que aún no se enfrenta -probablemente traiga la información inmunitaria de varias generaciones.
La leche materna favorece la instalación de la flora bacteriana intestinal, la que va ha favorecer la producción de vitaminas y prevenir la instalación de bacterias dañinas para el organismo. La leche materna es simplemente maravillosa, en ella se encuentra todo lo que el bebé va ha necesitar durante sus primeros 6 meses de vida. Otorga una gran seguridad sanitaria, no necesita ser manipulada - como cuando se prepara una mamadera - sale a la temperatura exacta. Su composición varía según se trate del inicio o término de la mamada, al comienzo es menos densa favoreciendo un mayor consumo, al cabo de algunos minutos esta presenta una mayor cantidad de grasa favoreciendo la saciedad y por consecuencia el término del acto de alimentación.
La alimentación materna favorece el desarrollo de la mandíbula y de los músculos de la cara, puesto que el esfuerzo de la succión es distinto, tanto en esfuerzo como en la fisiología, si se compara con la alimentación que proviene de un biberón. Este acto favorece la relación madre - hijo, entregandole al niño afectividad y por consecuencia seguridad. Los niños alimentados al pecho materno son más inteligentes, sociables, alegres y seguros.
¡Somos lo que comemos!, sino, pensemos sobre las importante diferencias en niños que han recibido la alimentación materna durante su primer año de vida y aquellos que no la recibieron desde el inicio.

Sunday, August 14, 2005

¡Ganémosle a la obesidad!


La alimentación es por definición un proceso voluntario, esto es, depende de nuestro arbitrio y también es selectivo, somos capaces de seleccionar lo que comemos. Por el contrario, el proceso seguiente a la alimentación - la nutrición - es un proceso involuntario, vale decir, el alimento va ha ser procesado dentro del organismo de acuerdo con lo que este es y con lo que tiene para proveernos. Los alimentos nos aportan sustancias vitales llamadas sustancias nutritivas, las que nos permiten la salud y la vida, más aún, la calidad de vida.
Dado que, solo tenemos autonomía sobre aquello que nos llevamos a la boca - los alimentos - es fundamental que sepamos utilizar con sabiduria esta gran arma de automodelaje que la naturaleza nos ha proporcionado, la independencia de elegir nuestros alimentos.
Hoy en día, el hombre... y la mujer, enfrentamos una epidemia capaz de diezmar a la humanidad, la obesidad y talvez sea esta, la primera epidemia que nos afecta a travez de la historia del ser humano, ante la cual hemos sido victima y victimarios. Somos obesos, gordos, solo por que hemos sido negligentes frente a la selección de nuestros alimentos, hemos aceptados que otros, movidos por los grandes intereses económicos no digan que, cuando y como comer.
La historia reciente ha puesto frente a nuestras narices los aromas de grasas, fituras, confites, pastelería... y como los ratoncintos del flautista de Hamerling, hemos marchado tras ellos con nuestras lenguas colgando exudando saliva, manifestación de un voraz apetito que saciamos diariamente con verdadera gula. Con el tiempo veremos como los artículos de uso doméstico empiezan a aumentar su tamaño para adaptarse a la nueva contextura del ser humano, hoy ya podemos ver oferta de tapas de retrete tamaño espacial (XXL), para que nuestro abultado trasero, relleno de hamburguesas, hot - dog y helados, se sienta contento y nuestras mal olientes excreciones puedan ser eliminadas con comodidad. Las puertas deberán ser ampliadas para permitir el paso de todos aquellos que - cada día más - sobrepasan los 150 cm de cintura. Los aviones se han visto en serios aprietos tanto en espacio como en gasto de combustible, debido al aumento progresivo de peso de sus pasajeros. Se puede completar una larga lista de modificaciones que se requerirán producto de la obesidad, lo que la imaginación permita, digamos solo que los ataudes deberán ser también tamaño grande, pero deberán ser usados mucho mas temprano que tarde.
¿Qué vamos ha hacer?. Actuar, reaccionar, despertar de este sueño de placer alimenticio y sedentarismo físico. Debemos actuar hoy, para evitar ponernos más gordos, para prevenir que lo pocos que aún no lo son se incorporen al gran club.
La obesidad, considerada una enfermedad, constituye la puerta de entrada para las enfermedades crónicas no transmisibles (ECNT), la hipertensión, colesterol alto, resistencia a la insulina, intolerancia a la glucosa, diabetes - estas 3 últimas consituyen estados de progresión de una misma alteración - cada una de ellas, las ECNT, constituyen un factor de riesgo cardiovascular, esto es, riesgo de morir por alguna enfermedad al corazón, cuyo broche de oro, sin duda alguna, lo constituye el hábito de fumar.
¿Como saber si estamos gordos y en riesgo de contraer una enfermedad crónica no transmisible?, ¡muy fácil!, toma una huincha de medir y ponla alrededor de tu cintura, que pase por la línea media entre el hueso de la cadera y la costilla más cercana. Si eres hombre, y la circunferencia de cintura es de 102 centímetros o más, estas en riesgo, lo mismo vale para la mujeres frente al valor de 88 centímetros. Por sobre todo comienza a ocuparte, porque aunque no lo creas la situación es seria. Por hoy, solo 2 sugerencias:
Deja el azúcar, definitivamente, y todo aquello que lo contenga, vale decir, la miel, las tortas, los pasteles, los dulces, los cereales con azúcar, las bebidas gaseosas, etc, etc. No reemplaces el azúcar por endulzantes artificiales porque la idea es que tu organismo se desacostumbre al sabor dulce, que reconozca solo el dulce de la naturaleza, por ejemplo el de las frutas. Esto no es fácil, tu organismo reclamará, al igual como lo hace frente a la privación de alcohol y tabaco, pueto que el azúcar es también una adicción, y
Comienza a aumentar tu actividad física, de a poco, progresivamente, camina, trota, usa bicicletas de ejercicio. Próximamente más recomendaciones de dieta saludable.